Cuando se escriba la historia del Perú y analice a Dina Boluarte, será recordada por las obras que no hizo y por asuntos aislados.
Como los decesos a fines del 2022 e inicios del 2023, el “Cofre” y su vanidad que la llevó a las cirugías de retoque corporal.
En esa misma línea, su inclinación al lujo con los Rólex y joyas.
Coronó su ambición dos meses antes de irse, aumentándose el sueldo de 15,600 a 35.568 soles. ¿En virtud de qué…?
Un día se le antojó ganar más y no cesó hasta conseguirlo. Le pidió a sus ministros, que le obedecían a ciegas, y listo.
Así, en Fiestas Patrias del 2025 se embolsicó más de setenta mil soles.
Su capricho quedó patentado para quienes la sucedieran en el cargo.
El portal Transparencia refrescó la codicia de Boluarte al publicar que José Balcázar recibió más de 50 mil soles en marzo.
Fue una de las noticias saltantes de la semana anterior, ocultada por la crisis del proceso electoral que asustó al dólar en su tendencia al alza.
Para calmar las aguas, la presidencia emitió un comunicado indicando que el salario presidencial obedece al marco legal vigente.
“La remuneración del presidente no constituye un aumento, ni responde a una decisión personal”, resaltó el texto.
Añadió que desde julio de 2025 corresponde al mandatario una compensación mensual de 35.568 soles. ¡Provecho…!
Sobre el monto, que superó los 50 mil soles en marzo, aclaró que incluye pagos acumulados desde que asumió funciones.
Más de 35 mil soles es una cifra apreciable. ¿La mantendrá el nuevo inquilino de Palacio…?
Un sueldo de insulto para la ciudadanía. Es el codicioso legado de Boluarte. ¡Maldito billete…!
