Lo que se esperada. Botafogo no pudo remontar el aplastante marcador que tuvo en Cusco y Cienciano pasó a los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
De visita, hizo lo necesario. Perdió por la mínima diferencia.
Dentro de unas semanas, enfrentará al Montevideo City Torque, de Uruguay´(Vaya nombrecito para extenso. Les falló capacidad de síntesis).
Tal vez, lo más destacado del partido fue la angustiosa salvada sobre la misma línea de Becerra evitando el segundo tanto.
Tema para comentar. La anotación tempranera del Botafogo, a los 8 minutos de iniciado el encuentro.
Sancionada una falta a favor de los brasileños cerca al medio campo, es echa efectiva con suma rapidez.
Recibió Danilo, madrugó a medio equipo y convirtió. La defensa roja, adelantada: Pensaba en las arañas y no en el partido.
La valla , desprotegida y el arquero Espinoza parado al filo del área grande. ¿Qué hacía allí…? Todos fuera de su puesto de combate. ¡Para fusilarlos…!
Increíble. Como si estuvieran confabulados en favorecer al adversario. Un imperdonable regalo al rival.
Esa diana pasará al libro de los goles más tontos de la historia del fútbol mundial.
El fútbol es sinónimo de atención, interés, concentración, astucia, picardía, ojos bien abiertos, viveza y el ferviente deseo de ganar. No es para gente zonza.
Si no cuentas con esos requisitos básicos, mejor dedícate a otra cosa. A lo mejor triunfas fuera de las canchas.
Esta diabólica escena debe verse y repetirse a los jugadores para que jamás vuelva a ocurrir. De los errores se aprende.
Al final, como cuando estábamos en la escuelita fiscal, vale la pena el jalón de orejas.
Por lo demás, todo bien ¡Arriba Cienciano…!












