Aunque no se cumple a plenitud, la creación de los gobiernos regionales es promover el desarrollo los, antes denominados, departamentos.
Uno de los principales obstáculos para conseguir el objetivo es la incapacidad de gestión.
Queda en evidencia cada año al constatar que el presupuesto asignado por el Estado, no se invierte en su totalidad.
En ocasiones, el favoritismo político impide contratar profesionales calificados. Que cumplan con los requisitos que la ley exige.
Como sucede con el nombramiento de los gerentes, sobre la base de los cuestionados cargos de confianza.
Aquí. En La Libertad existieron situaciones contradictorias cuando estos funcionarios fueron citados por el Consejo Regional.
El año pasado hizo noticia el caso de un gerente que fue invitado en varias oportunidades para dar cuenta de su labor.
Pero, se negó asistir, diciendo que solo podía rendirle cuentas al gobernador. Porque fue quien lo puso en el puesto.
¿Y quién le paga al gerente y al gobernador…? ¿No es el Estado con el dinero que recauda con los impuestos a la ciudadanía…?
Los consejeros, encabezados por Robert de la Cruz, no se cruzaron de brazos. Acudieron a los tribunales de justicia.
El Poder Judicial falló que el Gobierno Regional promulgue la ordenanza aprobada por el Consejo Regional, para interpelar y censuren a los gerentes.
La disposición nunca fue firmada por el gobernador.
Hace poco, se fijó el 13 de enero para resolver la imprescindible situación. Pero, fue dejada de lado. Y peor, sigue fuera de agenda.
Lamentable que una ordenanza de tanta importancia para el control de los funcionarios, se mantenga en el vacío. Y continúe sin firmarse.
La solicitud del Consejo Regional es justificable. Merece ser atendida y aprobada. . ¡Ahora mismo…!

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