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sábado, 1 de junio de 2024

El "Cruce de la muerte" en La Esperanza: ¡Trágico accidente como en La Oroya, inspiró su nombre...!

El "Cruce de la muerte" en la actualidad. El tren pasaba por donde está el auto negro. (Google Map).


         El impresionante choque entre un ómnibus repleto de pasajeros y un tren, se produjo la semana anterior en La Oroya, Junín.

Las cámaras captaron el instante en que el chofer del bus, de la empresa "Apocalipsis", acelera para intentar pasar, sin conseguirlo.

La locomotora impactó contra la parte posterior izquierda provocando su volcadura. Cuatro personas fallecieron y 44 resultaron heridas.

            Hace más de siete décadas, Trujillo contaba con servicio ferroviario al norte y sur. El tránsito de trenes y vagones era intenso.

            Cruzaban la ciudad por Amazonas, Santa  y Gonzales Prada. La estación central quedaba en Grau. Sucedió entonces, un accidente similar.

            El domingo 5 de julio de 1953, el Juan Aurich de Chiclayo venció 3 a 1 al Sport Rambler de Salaverry, en el estadio Mansiche.

            La delegación norteña regresaba a su tierra de origen por la noche.

            El viaje quedó interrumpido porque el bus de madera de la empresa "Santa Fe", fue embestido por un vagón que retornaba del valle Chicama.

            Escenario de la tragedia fue la franja en que la carretera Panamericana era atravesada por las líneas del ferrocarril.

            Veintidós personas murieron y 35 heridos fueron atendidos en los hospitales Belén y Obrero, hoy Lazarte.

            Se determinó que la causa del accidente fue la inexperiencia del chofer.

            Desde ese momento, el lugar fue bautizado por los pilotos trujillanos como el "Cruce de la Muerte".

            Setenta años después, ya sin rieles, la zona mantiene su trazo y está totalmente poblada. Pertenece al distrito La Esperanza.

            El punto exacto es la convergencia de las avenidas Condorcanqui (Panamericana) y Tahuantinsuyo (por donde pasaba el tren).

            Es el sector con el nombre más tétrico de la región.

            De aquella época, quedaron impregnados para siempre, en nuestros infantiles oídos y retinas, dos importantes detalles.

            El estridente silbido del vagón anunciando su presencia y los postes en las esquinas con cuatro círculos sostenidos por dos barras en forma de equis.

            Cada disco sintetizaba el peligro en un irrefutable póker de palabras: "Ojo". "Pare". "Cruce". "Tren"...


sábado, 18 de mayo de 2024

Universidad Nac. de Trujillo en los años 60: ¡Academias gratuitas y postulantes en la Plaza de Armas...!

Tradicional local de la Universidad Nacional de Trujillo en Almagro-Independencia,
  (You Tube).

            Hace una semana, celebramos el bicentenario de fundación de la histórica Universidad Nacional de Trujillo.

            En la actualidad, es una de las más importantes del país. Los títulos y certificados que otorga son aprobados en el mundo entero.

               Concluida la secundaria, en San Juan en 1961, solo podía seguir estudios superiores en la Universidad Nacional de Trujillo. No había privadas.    

            Funcionaba en la esquina Almagro-Independencia, con salida a San Martín. Quedan, el solemne paraninfo, el patio y la iglesia de la Compañía.

Por entonces, existían dos academias para aspirantes. Y, eran gratuitas.

Una de la Unión Nacional de Estudiantes Católicos (UNEC), que ofrecía clases en el colegio Renacimiento, del jirón Independencia.

La otra, Frente Universitario Reformista (FUR), de los militantes apristas. Las dictaba en su local de Pizarro.

            Era costumbre de los postulantes concentrarse, al atardecer, con libros, cuadernos y tizas, en la Plaza de Armas.

            Constituían enjambres alrededor de los postes que iluminaban el piso de cemento, convertido en improvisadas pizarras.

            Algunos, los más “chancones”, "la rayaban" y se quedaban hasta el día siguiente. Luego de saludarse con el Sol, retornaban a sus hogares.

            En marzo, ciencias y letras rendían examen. Un curso diario por especialidad, en forma alternada, durante dos semanas consecutivas.

            Los resultados se anunciaban a través de parlantes cerca a la puerta de la tercera cuadra de Almagro.

            Al escuchar sus nombres, los jóvenes gritaban, se abrazaban y hasta lloraban.

            Abril alzaba el telón. Los dos primeros años, todos cursaban estudios generales. El tercero, nos separaban por ramas.

            En el área pedagógica de historia y geografía, asimilamos el apostolado de egregios catedráticos: Rafael Narváez Cadenillas, Yeconías Culquichicón Gómez y Alfredo Valdiviezo García, entre otros.

            A comienzos del 64, ingresé como redactor al diario La Industria. Dos años después, recibí mi título con la rúbrica del rector Aníbal Espino Rodríguez.

            

En el Paseo de las Letras, con mis compañeros del grupo de historia y geografía, días antes de egresar de la Universidad. Estoy al centro, entre los de pie. 
(Foto: Juan Gálvez Arce, mi padre).


            Ahora, el personal docente, administrativo y alumnado goza de las bondades de la Ciudad Universitaria.

            La universidad de Trujillo continúa formando profesionales de éxito. Su prestigio, se mantiene incólume...

sábado, 23 de marzo de 2024

A propósito del inicio de las clases: ¡Antes no había mochila, lonchera, movilidad escolar, ni propina...!

Antiguo local de San Juan, crisol de nuestros juveniles sueños e inquietudes.           


           Hace poco, empezaron las clases a nivel nacional. Millones de alumnos inauguraron o volvieron a las aulas.

            ¿Cuál será su destino...?. Les deseamos lo mejor. Por ellos, su familia y el país. Que tanto espera de las nuevas generaciones.

         Esta decisiva etapa en la vida de los estudiantes, nos trasladó al tiempo en que vivimos esa experiencia,

             Inicial, en el jardín de la infancia Santa Ana, a lado de la iglesia. Yo vivía cerca. En la cuadra dos de Diego de Almagro.

            Iba de la mano de mi madre. Sin lonchera. A las 10 de la mañana recibíamos una taza de leche con avena y un pan con mantequilla.

       Primaria en la escuelita fiscal 280. Enrique Guimaraes, en la cuadra 5 de Independencia. Asistíamos solos. Sin lonchera. Ni mochila.

            Con el libro "Venceremos", cuadernos, lápiz, pluma de metal con mango de palo y tintero. No inventaban aún el bolígrafo. Todo en la mano.

            Luego en el colegio nacional de San Juan que funcionaba en la GUE José Faustino Sánchez Carrión.

            Caminaba ida y vuelta a lo largo de Almagro y la avenida Moche. No habían buses, combis, colectivos, ni movilidad escolar.

            Vestíamos uniforme caqui. corbata, cristina, galones e insignia.

            Había un surtido quiosco donde compraban los que recibían propina de sus padres. Sin reclamos.

         En 1959 San Juan volvió a su antiguo local de Independencia. Y nosotros con él. Ahora estaba a cuatro cuadras de mi casa.

            La disciplina era estricta. Nuestros profesores enseñaban en la Universidad Nacional de Trujillo.

            El de Inglés fue el más severo. Cuando no sabíamos la lección, nos movía la cabeza como remolino. Sin opción a queja.

                                 

  Con nuestro instructor de IPM Pedro Heredia en el patio del colegio. Soy el quinto de                                           los parados, de izquierda a derecha.

             La última nota de Instrucción Pre militar salió de la práctica de tiro con el fusil Máuser Original Peruano. En los arenales de La Esperanza.

            El único acoso fue, tal vez, el apodo. Soy de la Promoción 1961 "Augusto García Llerena".

            Nunca se habló de delincuencia juvenil. Vivíamos felices y sin temores. Era otro tiempo. Fue una época inolvidable...

miércoles, 6 de marzo de 2024

¡Las dos páginas de "El Hit" en SATÉLITE...!

Estas son las dos páginas que publicó SATÉLITE.

 

          Aunque nunca lo he mencionado, todos los artículos editados en Prensa Virtual Trujillo II, se publican regularmente en el diario SATÉLITE  de Trujillo.

          Empezamos el 2007 con el director de entonces Víctor Hugo Paredes, luego Paúl Acevedo Gutiérrez y ahora, Pepe Hidalgo Jiménez.

          Con los  primeros, los comentarios eran indistintos. Aparecían durante los días de la semana.

          En cambio con Pepe, por voluntad propia, nos organizamos mejor y escogimos los lunes.

          Así, cada inicio de semana, se publican en la importante página Editorial del periódico.

          El pasado jueves 8 de febrero, me comuniqué telefónicamente con el, siempre cordial, Pepe Hidalgo:

          -- Pepe --le dije-- la nota del lunes la tengo casi lista. Pero, te cuento que estoy preparando un artículo para mi blog. Es sobre una columna musical juvenil que se empezó a publicar en el diario La Industria a los poco días de haber ingresado a trabajar como redactor.

          -- ¡Caramba...!. Y por qué no me lo envías.

          -- ¿Verdad...?. La fecha es el domingo 11. Lo termino y te lo envío mañana con unas imágenes.

          -- Bien. Lo espero.

          Cumpliendo con lo prometido, al mediodía del viernes envié, por correo electrónico, todo el material.

          El domingo, acudi a mi casera de los periódicos Raquel, cerca de mi casa. Adquirí el diario esperando leerlo en mi hogar.

          Pero, no resistí la curiosidad. Mientras caminaba, abrí, a medias, las hojas. Observé una imagen que me pareció muy grande.

          Eso me hizo pensar que, posiblemente, el texto había sido recortado.

          No fue así. El generoso Pepe Hidalgo, director de SATÉLITE,  había dispuesto que el artículo no se publique en una, sino en dos páginas.

          Fue una sorpresa que me colmó de una satisfacción indescriptible...                

lunes, 12 de febrero de 2024

Ayacucho, el último vestigio de los cines: ¡El local que divirtió a miles de trujillanos se vende...!

El local del cine Ayacucho, que divirtió a miles de trujillanos, está en venta

            


             Era aún niño cuando Trujillo limitaba con la avenida España al  oeste y norte, la calle Unión al este, el barrio Chicago y el óvalo Grau al sur.

            La Esperanza, Florencia de Mora y El Porvenir, recién nacían.

            Los robos eran escasos. No habían crímenes.  Ni patrulleros. La comisaría de Ayacucho bastaba. Y, de sobra.

           La gente vivía feliz. Cada semana, programaban fútbol en el Mansiche. Con solo dos tribunas: sombra y sol. Hoy, occidente y oriente.

            Se divertía en bailes sociales organizados por algún club y los cumpleaños. Iban al parque o salas cinematográficas.

            El Municipal en la calle Bolívar, Popular en Ayacucho, Pueblo en Junín, Libertad en Carrión y Chimú en la plazuela Gonzales Prada.

            Inauguraron después Trujillo y Venus, en la avenida Perú. Sagitario en Vallejo e Ideal y Primavera en Orbegoso.

            Cambió de nombre el Popular por Ayacucho.

            Las décadas del 50 al 80 fueron de esplendor para actores y películas.

            Funciones diarias eran matiné, vermouth y noche. La demanda amplió matinal y medianoche.

            El público formaba largas colas para ver las cintas de estreno.

            La entrada variaba según la localidad. Platea, mezzanine o cazuela.

            A fines de los 80, con la aparición del VHS, las películas podían verse en casa. Comenzó el declive de  las salas de cine.

            Algunas fueron convertidas en centros bíblicos, comerciales o almacenes. El Pueblo, fue borrado del mapa.

            Como reliquias, quedan, el Municipal y Chimú para actos culturales y el Ayacucho que conserva su nombre en la fachada

            Siendo adolescente, el Popular estrenaba el film "Y Dios creó a la mujer", con la hermosa actriz  Brigitte Bardot.

            El más alto de los amigos de Diego de Almagro logró comprar los boletos. Solo faltaba entrar. Un policía lo impidió. No teníamos 21 años.

            Cabizbajos, tristes y decepcionados, retornamos a casa.

            Esa noche, dormimos con la ilusión de soñar siquiera con la mujer más bonita del cine que lucía su belleza en el écran del local que hoy está en venta...  

 

sábado, 10 de febrero de 2024

"El Hit del Momento": ¡Evocación a una columna musical que rompió esquemas...!

 Columna inaugural de "El Hit del Momento".

           

            Verano de 1964. Llevaba unos días trabajando como redactor en el diario La Industria de Trujillo. El más importante de la región.

            Cursaba estudios en la facultad de Educación de la Universidad Nacional de Trujillo. Varias colaboraciones previas, acreditaron mi ingreso al periódico.

            La década del sesenta marcó la explosión del ritmo juvenil con el rock and roll y el rock lento. Primigenio nombre de la romántica balada. La del embeleso. Aquella que arrebata suspiros al corazón.

            Era una singular y novedosa tonalidad, que revolucionó el gusto musical y se  identificó como la Nueva Ola.

            Cara opuesta al mambo, el chachachá, la guaracha, el merengue, el bolero, el pasodoble, el tango y otras cadencias de la época.

            Para colmar la  preferencia de los mayores vendían cancioneros. Pequeños folletos con la letra de las canciones populares. Nunca incluyeron baladas.

            Afectivo, como los muchachos de esa edad, desde secundaria me di tiempo para escuchar los programas radiales de discos.

             Y, de paso, escribir a mano los versos de las baladas que más me gustaban. Luego , con mi ronca voz, las tarareaba caminando por las calles solitarias para no asustar a los que circulaban cerca.

            Completé un archivo de canciones pensando siempre que podía ordenarlas mucho mejor. La idea estaba allí.

            Una mañana de los últimos días de enero, decidí conversar con el director del diario, Daniel Gordillo Jara, para trasmitirle lo que tenía en mente.

            Con respeto, lo saludé y le solicité permiso durante unos minutos para dialogar. Accedió con su conocida amabilidad.

            -- Don Daniel –le dije, bajando el tono para evitar alterarlo-- además de las informaciones, farmacias de turno y la cartelera cinematográfica, La Industria no tiene nada para la juventud.

              --Y ¿Qué crees que podemos ofrecerle...?

             -- ¿Qué le parece si publicamos una sección especial con la letra de las canciones de actualidad. Aquellas que les gustan a los jóvenes...?

            -- Mira Freddy --respondió con el ceño adusto-- La Industria es un periódico serio. Nunca ha editado nada semejante a lo que tú propones.

            Sentí que sus palabras me aplastaban. Cayeron como un baldazo de agua helada. No sé que cara puse. Quizá mi semblante lo conmovió, pues continuó:

            -- Espera. Déjame conversar uno de estos días con el embajador Vicente Cerro Cebrián (el propietario de la empresa), para conocer su opinión.

            Le agradecí. Me retiré y lo dejé en sus manos. Con la certeza que, en lo sucesivo, no volvería a tratar más sobre el asunto.

            Poco más de una semana, al cruzar delante de la puerta de su oficina. El paso obligado. Aquel de la entrada a la izquierda, el director me llamó:

            -- Freddy, Ven un instante.

            -- Señor Gordillo, buenos días.

            -- Hola Freddy. Tengo una buena noticia para ti. Toma asiento.

            -- ¿Si...? ¿De qué se trata...?

            -- Le conté al doctor Cerro Cebrián sobre tu inquietud y está de acuerdo con la propuesta. Pero, pidió que la escribas con mucha mesura y respeto.

            -- ¡Caramba...! ¡Qué bien...! No se preocupe, señor Gordillo. Así será. ¡Muchas gracias...!  --contesté entusiasmado.

            -- Ahora debes escoger un día de la semana y comprometerte a que así se publique siempre.

            Me disponía a retirar cuando, una vez más, me retuvo.

            -- Freddy. No olvides que esa columna es aparte de tus comisiones. Las que te señala Héctor Alva Centurión (el jefe de redacción), todos los días.

            -- Por supuesto. Lo sé. Pierda cuidado.

            Volví a agradecerle y, contento, abandoné el recinto.

            Con el visto bueno verbal, al regresar a casa, lo primero que hice fue acudir a mi garabateado cuaderno de canciones para seleccionar la letra de la melodía del debut.

            Y, el martes 11 de febrero de 1964, en la dimensión tipográfica de dos columnas, irrumpió por primera vez en la historia del periodismo regional, la sección juvenil "El Hit del Momento", con el nombre del responsable: Por Freddy.

            Tras una breve presentación, la columna adjuntó la letra íntegra de "Celia", popular versión que todos entonaban y los detalles de su autor e intérpretes, con Leo Dan a la cabeza, incluyendo el sello discográfico.

            Desde su aparición, se convirtió en una publicación puntual. Nunca dejó de salir cada martes. Tuvo excepcional acogida en un sector hasta entonces olvidado entre la lectoría: los jóvenes.

            Surgió un nuevo motivo para recibir llamadas al 2080. Memorable teléfono de disco de la sala de redacción de La Industria. Procedían de lectores solicitando la canción de su preferencia. Algo que nunca ocurrió antes.

            Voces de jovencitas hacían sugerencias. Alegres, contaban que estaban juntando su propia colección con los recortes periodísticos. Las comunicaciones terminaban por interrumpir mi trabajo. Era parte del reto y tuve que acostumbrarme.

            Muchos adquirían La Industria y luego de enterarse de las noticias del día, iban en busca de la columna para no perderse la letra de sus temas favoritos. Surgieron seguidores convertidos, en la práctica, en potenciales suscriptores del diario.

            Más tarde, de las dos columnas iniciales aumentó a tres y hasta cuatro. Para matizar y hacerla más amena, añadí fotos y frases célebres.

            A mediados de la década del 70, ingresé a las filas de SATÉLITE, a solicitud del “Chino” Lorenzo Kcomt Kooseng. Y, "El Hit del Momento" llegó conmigo..

            Con Felipe Apaza Amador, en sus páginas continué con las ediciones siguientes del recordado Festival Internacional de la Canción de Trujillo, organizado por el Club de Leones.

 

Páginas centrales de  SATÉLITE del 29 de setiembre de 1978 sobre la XIII  edición del Festival de la Canción de Trujillo, escritas por el autor.


            El director aprovechó para sugerirme escribir otra columna dedicada exclusivamente a espectáculos con el seudónimo de Cronos, que en ciertas oportunidades utilicé para identificar algunos artículos o entrevistas.

            En ese tiempo el movimiento discográfico alcanzó su máximo apogeo. Prensaban discos de vinilo. Simples de 45 revoluciones, con dos canciones y long plays, de 33, con 12 o 14 melodías.

            Como en el resto del mundo, la música se convirtió en la atracción de la gente. En Trujillo existían numerosos establecimientos dedicados a su comercialización.

            Las emisoras tenían programas especializados en emitir los temas de moda, Elaboraban rankings semanales. Igual sucedía en Lima y todo el país.

            El ambiente de efervescencia musical adquirió tal dimensión que se formó en Trujillo la filial de la Cadena de Comentaristas de Discos del Perú (Cacodispe).

            La institución reunió a los discjockeys o conductores de espacios radiales dedicados a difundir los éxitos discográficos. Sin solicitarlo, fui incorporado entre sus miembros.

            A  fines de los 70, regresé a La Industria. Atareado cada vez más por los compromisos profesionales en la docencia, se me tornaba difícil la tarea de buscar y seleccionar los hits musicales. Peor aún, escribir la letra  o conocer el título de la versión.

            La forma de conseguir las canciones para El  Hit era original. Como no tenía ningún contacto con las empresas de discos de Lima y las grabadoras no existían, solo me quedó prestar mucha atención o pegar el oído al aparato receptor.

            Procedía enseguida a copiar con la mayor rapidez posible y esperar que la repitan para completar o confirmar la parte que no pude capturar en el primer intento.

            Como las versiones estaban de moda, se escuchaban con frecuencia y,  además, me gustaban, cumplía con gusto esa tarea que podría convertirse en un martirio para cualquiera.

            Ciertas noches, mientras preparaba mis lecciones, escuchaba emisoras extranjeras, que nunca supe cómo se llamaban. Solían estrenar baladas. Muchas, desconocidas en el Perú.

            Así capté y publiqué varias melodías. En ese afán, nació una graciosa anécdota. Sucedió con la versión de Pandora “Cómo te va mi amor”. Yo no sabía el título y me arriesgué colocarlo porque era la frase que más se repetía.

           Ese tema no sonaba aún en Perú. Me arriesgué. Asegurando que “cuando lo escuchen será del gusto mayoritario…”. Acerté. Tres meses después, comenzaron a pasarlo en las emisoras locales. Terminó convertido en un éxito.

            No tuve la misma suerte con una linda balada de José Luis Perales que arranca con el suave sonido de violines. Le colgué el título de “El cimiento de mi hogar”, porque era el verso reiterativo. Me equivoqué. Más tarde, me enteré que su nombre era "Tentación".

       De esa manera, casi empírica, edité en ese espacio los versos de las melodías interpretadas por  los más consagrados baladistas latinos de las décadas del 60, 70 y 80 que se escuchan hasta hoy.

          El prestigio de “El Hit” superó las fronteras de la región. En los  80, Alfredo Kato, destacado crítico especializados en espectáculos, se refirió a la columna en el Suplemento Dominical del diario El Comercio, de Lima.

             Destacó su vigencia y la reconoció con elocuentes términos como "pionera entre las secciones del mundo discográfico en el periodismo nacional".

           

Evocación al "Hit" en SATÉLITE. Hace una década

           Ahora todo ha cambiado. Los acetatos y las consolas pasaron de moda. Reposan como piezas de museo.

            Sin embargo, quedó el registro del día que, por primera vez en el devenir del diarismo trujillano, se comenzó a publicar la letra de las canciones que coparon la simpatía de las multitudes.

           Una sugestiva aventura periodística que nos hizo ingresar, sin proponernos, al ambiente del espectáculo. Faceta muy distinta a la información diaria y al comentario. Pero, igual de apasionante.

            Es esa la historia de “El Hit del Momento”. La columna de los éxitos musicales.  Que se hizo popular. Constituyó una innovación en el periodismo nacional. Tuvo muchos años de vigencia. Rompió esquemas y una tradición en el centenario diario La Industria.  

            Hoy, 11 de febrero, se celebran seis fascinantes décadas de ese gratificante suceso en los albores del prolongado trajinar que me correspondió vivir en el periodismo.

         Para un periodista, fechas como esta tienen, tal vez, más valor que el propio cumpleaños

            Por eso, con la anuencia del entrañable Pepe Hidalgo Jiménez, consideré oportuno evocarla. Sin lograr siquiera disimular la nostalgia...


viernes, 27 de octubre de 2023

¡Prensa Virtual Trujillo cumple hoy 15 años...!

                      Este es el primer artículo que publicó Prensa Virtual Trujillo.

          "Quince años tiene mi amor,

          tierna, dulce, como una flor..."

     Son los primeros versos de una linda canción que se popularizó cuando el autor de este blog era un chiquillo. Hace muchísimos años.

          Era la época de oro de las baladas que empezaron llamándose rock lento. Ojalá un día haya tiempo de escribir sobre eso.

          Bueno. Nos acordamos de la melodía, porque hoy 28 de octubre, esta página web cumple 15 años de publicaciones.

          El domingo 28 de octubre del 2007 fue su lanzamiento inaugural al mundo del internet.

          Allí está la fecha y el día. Exactamente en la parte superior izquierda sobre el título: ¿De qué seguridad hablamos...?.

          Los amigos nos han sugerido publicar nuestro blog en las diversas redes existentes. Pero, no. Estamos bien así.

          Felices con ustedes, Nuestros fieles lectores de siempre. Y, muchas gracias,

         ¡Salud...! ¡Por los 15 años...!

                   

 

sábado, 1 de julio de 2023

La añorada IPM y el condenable bullying: ¡Algo más debemos hacer por la educación en el Perú...!

En el patio de  San Juan con nuestro instructor Pedro Heredia. Soy el quinto entre los de pie, de izquierda a derecha.           


           Si hay algo que nos quedó impregnado como huella indeleble de la adolescencia y juventud, fueron los estudios secundarios.

            Los cursamos en el tradicional colegio nacional de San Juan. Cuyas promociones desfilaron hace una semana en la plaza de armas.

            Gozamos el privilegio que nuestros profesores fueran, simultáneamente, catedráticos de la Universidad Nacional de Trujillo.

            Entre los cursos, destacó la añorada Instrucción Pre Militar que contribuyó a moldear la recta formación recibida en el hogar.

            Aquella que incentivó acudir al plantel con uniforme caqui, corbata, galones, cristina, pelo corto y sin patillas.

            Desde el arranque, las enseñanzas de dos horas a la semana del instructor Pre Militar, eran de película.

            ¡Atención...! Gritaba el brigadier al verlo ingresar al salón. Y, como impulsados por un resorte, nos poníamos de pie. Derechitos.

            Caminaba luego muy cerca verificando el porte, y uniforme impecable. Nadie movía la cabeza. Ni se atrevía a murmurar.

            Las clases eran normales. Con cruce de preguntas y respuestas.

            No faltó la reverencia a los símbolos de la Patria. La única, inconfundible e irremplazable bandera, el escudo, el himno nacional y los héroes.

            Incluía normas de conducta en casa y en la calle. El respeto y los valores.

            Ya en quinto año, ascendimos al cerro Cabras para hacer prácticas de tiro con el fusil Máuser Original Peruano Modelo 1909.

            Sin serlo, ya nos sentíamos hombres hechos y derechos.

            Todos teníamos un apodo. Yo era "El negro Freddy". Jamás se habló de racismo. Hubo discusiones y roces. Pero, alejados del desleal acoso.

            Nos respetábamos. Nadie era más que otro. Y, lo distinto. No existía la droga. Ni nada que se le pareciera.

            A poco de abandonar las aulas, se eliminó la asignatura. También, el uniforme pre militar.

            Hoy, preocupa que padres de familia protesten y hagan plantones por casos de bullying y otros problemas en los colegios de Trujillo y el país

            En algo se está fallando. Debemos trabajar más por una educación integral y de calidad en el Perú...

 

sábado, 23 de julio de 2022

El gobernante que eliminó la corrupción: ¡Y convirtió su país en una potencia...!

Disfrutando de un crucero en Singapur Bay a bordo de un muy bien acondicionado barco tradicional de madera.
Un recuerdo inolvidable. El espectacular fondo de los rascacielos de Singapur.
Escogiendo entre una variedad de objetos típicos. Nadie cuida en las 
inmediaciones.
 Hay confianza plena en los compradores.

       Hace unos años visité un país increíble. Donde las tiendas exhiben, al aire libre, joyas de oro y plata.

          Y la gente las luce sin temor a los robos. Sucede lo mismo con relojes y artículos de valor.

          Es Singapur. Nación agobiada, a inicios de los 60, por la delincuencia, la pobreza, el soborno y la malversación de fondos.

          Hasta que asumió la conducción Lee Kuan Yew y se propuso cambiar ese triste panorama.

          Creó la Oficina de Investigación de Corrupción que, sin orden judicial, podía detener e investigar a los sospechosos.

          Autorizó a los medios de comunicación independientes y objetivos a cubrir imparcialmente todos los casos de corrupción.

          Así envió a prisión a varios ministros, funcionarios, líderes comunitarios, jefes de sindicatos y altos directivos de empresas estatales. 

          Para combatir el desempleo invitó a los inversores extranjeros que crearon fábricas y producían sin ninguna intervención del Estado

          Kuan hizo que los jóvenes ganaran experiencia en esas compañías y crearan empresas nacionales para competir en el mercado internacional.

          Por su parte, el gobierno capacitó a los estudiantes en tecnología, marketing, gerencia y formó compañías estatales que les dieron trabajo.

           Se les enseñó a ser responsables, puntuales, honestos y aprender a fabricar productos de alta calidad.

          Cambió el sistema educativo cuyo principal objetivo era que los alumnos piensen, analicen y resuelvan problemas por sí mismos.

          Se incorporaron los cursos de civismo y ética pública

          Singapur es ahora un país seguro, turístico y considerado el segundo puerto del orbe.

          En medio de ese batallar por su pueblo, Lee, su esposa e hija fueron acusados de corruptos.

          Leal a sus principios, se sometieron a la justicia. No se encontró nada en su contra.

          Luego del impase, Kuan dio una lección a los gobernantes del mundo:

          -- Si quieres derrotar la corrupción debes estar listo para enviar a la cárcel a tus amigos y familiares...