Con algunos jugadores que tuvieron más ganas para moverla, Perú empató con México 1-1, en su segundo amistoso.
El gol de Vélez fue de pura viveza. Saque de Gallese, cabezazo adelantado y la bola queda a su disposición tras pelearla y desairar al marcador.
Eso sí, la zaga se durmió en el tanto azteca. El adversario cabeceó libre de toda marca y la colocó donde quiso. Siempre debe estar alguien que se anticipe o estorbe.
No es la primera vez. Hay que trabajar mucho en la pelota parada de tiro libre en contra. Allí estamos fallando hace tiempo.
Preocupada por el resultado, la prensa mexicana publicó: “Solo le alcanzó para empatar”. Lo cierto es que jugamos mejor.
Respondieron a las expectativas Ugarriza, Mora y Magallanes, que nunca le corrió a la pelota. Puede dar mucho más.
Atrás, Huamán actuó con aplomo. Corrió y avanzó por su banda.
Noriega, de volante central, confirmó su valía en el puesto que se le ubique. Cartagena puso lo suyo.
Entre los experimentados, Yotún es inamovible en el elenco. Al igual que Gallese, el sacrificado cuando el cuadro no camina.
La camisera alterna de la bicolor, como en el choque anterior, tampoco llevó el apellido de los jugadores. Ya no sorprende.
Viene ahora Canadá, el sábado en Montreal, donde Perú debe confirmar que ha retomado el rumbo, después del sofocón del debut.
La igualdad con México sirvió para recuperar el aire…






