Hace unas semanas, el Defensor del Pueblo dio una innecesaria e insólita declaración a la prensa. Algo que, tal vez, nadie pensaría en plena democracia.
Dijo que, si Keiko Fujimori cerraba el Congreso, su popularidad aumentará.
Trató después de explicar que hizo "un hipotético relacionamiento de un escenario" que "causó incomodidad".
"Yo no quise decir eso y menos lo dije, pero si lo van a llevar a esa interpretación, expreso mis disculpas”, enfatizó. No le quedaba otra para mantenerse en el cargo.
Diputados y senadores valoraron sus palabras como desacertadas. La mandataria las calificó de “un desliz”.
Más tarde, una diputada y una senadora presentaron denuncias constitucionales contra el Defensor por sus desafortunadas declaraciones.
Añaden a su petición, la destitución del funcionario e inhabilitarlo diez años para ejercer un cargo público.
“Hay que ponderar y ser mesurados en las opiniones o declaraciones”, afirmó una de ellas.
Siguió un reportaje revelando que personas sin experiencia en el sector público lograron contratos CAS y órdenes de servicio, tras reunirse con el Defensor del Pueblo.
También, que otras funcionarias fueron designadas en puestos claves pese a no cumplir con los perfiles profesionales requeridos.
Al ser consultada una de las trabajadoras beneficiadas sentenció: "La verdad es que no me recuerdo, tengo muchas cosas en mi cabeza".
Algo más, la Defensoría celebró su 30º aniversario en una fiesta con tres orquetas y artistas en el estadio de San Marcos. Lluvia sobre mojado.
Otra diputada le pidió, por oficio, que explique cuál fue el presupuesto y la fuente de financiamiento del evento, ante un supuesto despilfarro de dinero
Al final, cuatro bancadas del Senado formularon una solicitud para remover del cargo al Defensor del Pueblo, por falta grave y presunta acción negligente en cumplir sus funciones.
La petición es sustentada por los partidos Juntos por el Perú, Buen Gobierno, Ahora Nación y Obras al presidente de la Cámara Alta.
El poder de las palabras es inimaginable, por eso es recomendable pensar bien antes de hablar. Y no hacerlo hasta estar muy seguro de lo que vamos a decir.
(Un futbolista del Cienciano está en problemas por haber dicho algo de lo cual se retractó. Pese a todo, la Conmebol le inició una investigación preliminar).
Aquí, dos frases para reflexionar:
"Eres dueño de tus palabras antes de pronunciarlas; una vez dichas, te conviertes en su prisionero…" (Ali Talib).
“Mide tus palabras al hablar pues, aunque no son golpes, algunas dejan cicatrices para siempre…” (Maxi Firer).

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